Didacus Joseph de Cádiz

Didacus Joseph bendito , O.F.M. Cap., de Cádiz nació el 29 de marzo de 1743 y dado el nombre Joseph Francis. Su linaje dató de los reyes del Visigodo.

Aunque de la ascendencia noble, ya que una juventud Joseph no podría hacer ningún progreso en la escuela, recibiendo el apodo del "burro de Cádiz". Más tarde un compañero de clase del seminario, un fraile dominicano llamado a Antonio Querero, declaró cómo el estudio difícil había sido para él. Al principio rechazado por el Pedido franciscano (El pedido de Frailes Menores) debido a esta limitación percibida de la intelecto, Joseph fue aceptado más tarde por los Frailes Capuchin y entró en su aprendizaje en Sevilla, España, donde le dieron el nombre "Didacus". Más tarde se ordenó al clero, para el cual se preparó por una vida santa. Su primera cita era a la tarea de predicación. Sus biógrafos declararon que los fieles se maravillaron del poder singular de sus palabras, que influyeron en sus auditorios y dejaron una impresión en sus vidas.

Hagiografía

Este hombre no culto era un predicador famoso en España. Durante su predicación un día, un niño gritó en voz alta en la iglesia: "¡La madre, madre, ve el se zambulló apoyándose en el hombro del Padre Didacus! ¡Podría predicar así también si zambullirse dicho mí todo lo que debería decir!" Franco. Didacus rezó con devoción antes de sus sermones, hasta azotándose a la sangre, a fin de dibujar abajo la piedad de Dios de la gente.

Una vez cuando su superior le reprendió debido a la austeridad de su vida, Didacus Joseph contestó: "Ah, el Padre, mis pecados y los pecados de las personas me obligan a hacerlo. Aquellos que se han acusado de la conversión de pecadores deben recordar que el Señor ha impuesto a ellos los pecados de todos sus clientes. Por medio de nuestras penitencias deberíamos expiar los pecados de nuestros prójimos y así conservar a nosotros y ellos de la muerte eterna. Sería apenas demasiado si mudamos la última gota de nuestra sangre para su conversión."

Didacus Joseph se designó consultor extraordinario de la iglesia, el examinador synodal en casi todas las diócesis españolas; un canon honorario; y doctor honorario en varias universidades. Murió en 1801, en el 58vo año de su vida muy bendita, y fue beatificado por el Papa Leo XIII.



Buscar